Tu agenda vive en el WhatsApp y tus fotos en Instagram. Cuando una clienta nueva te busca en Google por el nombre de tu local, no aparece nada tuyo: aparece la competencia y un par de directorios.
Ver si tu nombre está libre Preguntarle a una persona
Una peluquería usa el dominio sobre todo para tres cosas: que la encuentren por nombre, publicar la lista de precios sin tener que responderla 40 veces al día, y tener un botón de reserva que no se pierda entre las historias.
Estos son ejemplos reales del tipo de nombre que suele quedar bien en este rubro. Haz clic en cualquiera para ver, en vivo, si está disponible:
| Nombre | Cómo se lee | Ver disponibilidad |
|---|---|---|
salonmarcela.cl | Tu nombre delante del rubro. Se dicta sin deletrear y se recuerda. | Consultar → |
peluqueriaraices.cl | Con referencia geográfica. Te ancla al territorio donde atiendes. | Consultar → |
estudiodepelo.cl | Descriptivo. Se entiende sin explicación, aunque compite con más nombres parecidos. | Consultar → |
cortecl.cl | Breve. Difícil de conseguir libre, imbatible cuando lo consigues. | Consultar → |
tijerayestilo.cl | Nombre de marca. Te deja espacio para cambiar de oferta sin cambiar de dominio. | Consultar → |
La disponibilidad se consulta contra el registro en el momento. Si un nombre aparece tomado, el buscador propone variantes que sí están libres.
Con el dominio registrado, las casillas quedan así:
hola@salonmarcela.cl
reservas@salonmarcela.cl
citas@salonmarcela.cl
Te acompañamos a dejar configurados SPF, DKIM y DMARC en tu dominio. Son los registros de autenticación que Gmail y Yahoo piden desde 2024 para no mandar tus correos a spam: a cualquier remitente le exigen al menos SPF o DKIM, y los tres si envía correo masivo. Piénsalo así: la confirmación de una hora que llega desde reservas@tupeluqueria.cl se lee; la que llega desde un Gmail cualquiera se confunde con publicidad. Es la parte que más gente configura mal por su cuenta y la que más caro sale cuando falla.
Para una peluquería normalmente conviene el plan Presencia Pro, porque lo que más te sirve es el correo profesional para confirmar reservas y no depender de un Gmail personal que se ve improvisado.
Es la diferencia que más importa a largo plazo y la que casi nadie publica. En DominioMío el precio del año 1 es el mismo del año 2 y de los siguientes, por escrito. En otros proveedores un dominio de gancho a $4.990 el primer año puede renovar a $19.000 el segundo. Para una peluquería eso significa saber, hoy, cuánto vas a pagar en marzo del próximo año.
Además: el dominio queda inscrito a tu nombre, no al nuestro. Eres la titular. Si algún día te quieres ir, te lo llevas sin pedir permiso.
Casi siempre .cl. Una peluquería atiende a gente del barrio o de la comuna, y el .cl le dice a quien lo ve —y a Google— que eres de Chile. El .com tiene sentido si vendes productos capilares a todo el país o piensas abrir en otro país.
Instagram es el escaparate; el dominio es la dirección. Si mañana te cierran o te hackean la cuenta, pierdes el escaparate y a las clientas. El dominio es tuyo, está a tu nombre, y desde él puedes enlazar a Instagram, no al revés.
Sí. La página se puede enlazar a la herramienta de reservas que ya uses, o dejar un botón directo a WhatsApp con el mensaje de reserva ya escrito.
Te atiende una persona con nombre y apellido, por WhatsApp, en español. Sin bots y sin tickets en inglés.