La gente que busca terapia lee mucho antes de escribir. Si lo único tuyo que encuentra es un perfil en un directorio junto a otros cien, no hay forma de que sepa si encajan.
Ver si tu nombre está libre Preguntarle a una persona
Un psicólogo usa el dominio para explicar su enfoque, decir con quién trabaja y con quién no, publicar valores y modalidad, y dar un canal de contacto que se sienta privado.
Estos son ejemplos reales del tipo de nombre que suele quedar bien en este rubro. Haz clic en cualquiera para ver, en vivo, si está disponible:
| Nombre | Cómo se lee | Ver disponibilidad |
|---|---|---|
psicologavaleria.cl | Nombre propio + rubro. Claro y fácil de dictar por teléfono. | Consultar → |
consultapsicologica.cl | Rubro más ubicación. Es lo que la gente escribe cuando busca cerca. | Consultar → |
espacioterapia.cl | Literal. Nadie tiene que preguntarte a qué te dedicas. | Consultar → |
terapiaonline.cl | Corto y memorable. Cuesta más encontrarlo libre, pero rinde en tarjetas y boca a boca. | Consultar → |
psicologiaclinicacl.cl | Marca antes que rubro. Sirve si piensas crecer más allá de lo que haces hoy. | Consultar → |
La disponibilidad se consulta contra el registro en el momento. Si un nombre aparece tomado, el buscador propone variantes que sí están libres.
Con el dominio registrado, las casillas quedan así:
contacto@psicologavaleria.cl
hora@psicologavaleria.cl
consultas@psicologavaleria.cl
Te acompañamos a dejar configurados SPF, DKIM y DMARC en tu dominio. Son los registros de autenticación que Gmail y Yahoo piden desde 2024 para no mandar tus correos a spam: a cualquier remitente le exigen al menos SPF o DKIM, y los tres si envía correo masivo. Piénsalo así: una primera consulta respondida desde hora@tuconsulta.cl transmite el mismo cuidado que tu trabajo; una desde un correo gratuito, no. Es la parte que más gente configura mal por su cuenta y la que más caro sale cuando falla.
Para un psicólogo normalmente conviene el plan Presencia Pro, porque tu página tiene que ser tranquila y bien escrita, y el correo propio da la privacidad que el paciente espera.
Es la diferencia que más importa a largo plazo y la que casi nadie publica. En DominioMío el precio del año 1 es el mismo del año 2 y de los siguientes, por escrito. En otros proveedores un dominio de gancho a $4.990 el primer año puede renovar a $19.000 el segundo. Y en una consulta que se sostiene sola, saber los costos fijos del año siguiente ayuda a poner precios con cabeza.
Además: el dominio queda inscrito a tu nombre, no al nuestro. Eres la titular. Si algún día te quieres ir, te lo llevas sin pedir permiso.
Publicarlo filtra y ahorra conversaciones incómodas. Quienes lo hacen suelen recibir menos consultas, pero más consultas que se concretan.
Si tu identidad profesional es chilena, el .cl no te limita: la consulta online funciona igual. El .com conviene si tu práctica es explícitamente internacional o en varios idiomas.
Un correo con tu propio dominio es más controlable que uno compartido o gratuito, pero para datos sensibles lo prudente es no pedir historial clínico por correo y dejar eso para la sesión.
Te atiende una persona con nombre y apellido, por WhatsApp, en español. Sin bots y sin tickets en inglés.